Soy Penumbro

Entreabriendo el closet

Encarando, el nuevo capítulo de mi vida

Estos días he disfrutado y gozado con la oportunidad de enfrentarme a mucha gente con libertad, hablando con transparencia cosas que durante mucho tiempo fueron temas prohibidos.
Los gays muchas veces desarrollamos complejas estrategias para evitar hablar de nuestra sexualidad, que van desde la clara mentira hasta las sinuosas evasivas, uno disimula o esconde demasiado. Pero llega un momento, y creo que el mio fue hace muy poco, en que uno libera ciertas trabas interiores y habla con naturalidad del tema. Uno aprende a que los miedos más grandes, más que protegernos del peligro, el desprecio o la discriminación, nos vuelven esclavos de nosotros mismos.

Así, a todos nos llega el momento de encarar, de frente, como verdaderos hombres lo que más libres nos hace: la verdad. Es que, claramente, con la verdad, no hay nada más que hacer que asumirla y aprender a vivirla con felicidad.

Hay grandes beneficio en vivir desde la transparencia y aunque la desnudez tiene mucho de exposición y por ello de miedos al rechazo, trae consigo la paz de ser lo que uno es. Es sacarse las armaduras y dejar que la piel roce con la piel, es formar relaciones nuevas, más humanas.

En esto de encarar, reconozco una profunda limitación: el “careo”. Ese telenovelesco momento de tener que cara a cara decirle a uno y a otro que uno “es” gay (con lo erróneo que suele ser ya uno es mucho más que su orientación) Pero parecería que el careo se impone y parece necesario ya que explícita nuestra verdad frente a los otros. Cara a cara, las miradas desnudan verdades, las emociones se potencian y la proximidad física obliga a la cercanía.
Siguiendo con la metáfora del closet, encarar es abrirlo, no sólo para salir… sino sobre todo para dejar entrar a otros a mi vida.

Uno arranca por donde puede, hay contextos más seguros y favorables, contextos en los cuales uno no tiene mucho para perder, contextos de relaciones nuevas con todo para construir… Por ahí arranqué hace un tiempo, amigos de toda la vida, compañeros de trabajo, nuevos conocidos de la noche, el anonimato de twitter…

Por el contrario, hay contextos donde uno tiene que romper con una imagen ya creada, en los que uno fuerza una nueva forma de relación. El careo con mis padres y hermanos, parece ser el nudo más difícil de desatar, pese a que se supone que es el espacio más seguro, íntimo… Me cuesta y todavía está ahí esperando para avanzar. Aunque uno tiene la seguridad que después de ese careo no va a quedar otra cosa más que un abrazo, uno teme y posterga.

Pero algo clave, el careo más importante es el que uno hace frente a sí mismo, no frente al espejo sino frente al alma. Es mirarse y asumirse con transparencia. Es decirse de frente las verdades ocultas y, recién luego, ver fuera con hondura en la mirada.

Así estamos, titulando el nuevo capítulo de mi vida. Ahora hay que comenzar a escribirlo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Information

This entry was posted on January 19, 2013 by .
%d bloggers like this: